
Iglesia
4 características de la iglesia
23 de agosto de 2019
Jesús sanando a un paralítico en Capernaum nos da una visión de cómo debe funcionar la iglesia.
(Marcos 2:1-5) Entró Jesús otra vez en Capernaum después de algunos días; y se oyó que estaba en casa.
E inmediatamente se juntaron muchos, de manera que ya no cabían ni aun a la puerta; y les predicaba la palabra.
Entonces vinieron a él unos trayendo un paralítico, que era cargado por cuatro.
Y como no podían acercarse a él a causa de la multitud, descubrieron el techo de donde estaba, y haciendo una abertura, bajaron el lecho en que yacía el paralítico.
Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados.
- Discernir el mover de Cristo La gente se reunió fácilmente y en gran número. Una iglesia que discierne el mover de Cristo se congrega con gozo y sin necesidad de publicidad humana, porque el mismo Espíritu es quien convoca.
Una iglesia unida con un propósito es indetenible. Al unir esfuerzos y recursos se vuelve considerablemente fuerte. La unidad para alcanzar a otros es primordial y refleja el corazón de Cristo.
- Constancia a pesar de obstáculos internos La oposición muchas veces no es externa —de Satanás y sus demonios— sino interna: hermanos que no comparten la visión, apatía, indiferencia, burocracia, e incluso liderazgo conformista y mediocre. Una iglesia verdadera persevera a pesar de estas barreras.
Una iglesia con fe siempre obtendrá almas, milagros y sanidades. Avanzando por fe y no por vista, la victoria está asegurada. Sigamos adelante, no importando el obstáculo ni la adversidad, porque pronto veremos resultados.
Este pasaje nos recuerda que la iglesia no es un edificio, sino un cuerpo vivo que:
- Se congrega porque reconoce la presencia de Cristo.
- Se une para llevar a otros a los pies del Señor.
- Persevera a pesar de las luchas internas.
- Cree y actúa con fe, obteniendo frutos espirituales.