
Este es un tema siempre tratado y presente en estas épocas del año. Es muy triste perder a un ser querido. Y más aún, intentar vivir con la ausencia del ser querido y no poder lograrlo. Ya sea un hijo, una madre, un padre, un abuelo, un nieto, o un amigo, la Palabra de Dios es clara y nos pone limites que nos hacen honrar su soberanía en todo momento.
Hebreos 9:27 “Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio,“
Este tema puede ser usado de manera ventajosa por médiums, adivinos, brujos, y espiritistas. Se aprovechan de nuestra ignorancia y dolor.
Dios conoce su sentir y su dolor y a proporcionado en su Palabra, la verdad sobre los muertos.
- Los muertos tuvieron su unica oportunidad en vida de reconciliarse con Dios.
- Los muertos siguen vivos y conscientes en algun lugar eterno. (Sea el cielo o sea el infierno) Tampoco pueden cambiar de estadia, ni del cielo al infierno ni viceversa. No existen los traslados.
- No son mensajeros. Ni tienen acceso al mundo de los vivos. (Ni desde el infierno, ni desde el cielo)
- No son ángeles guardianes.
- No tienen poderes sobrenaturales.
- No pueden reencarnar en otro ser vivo.
- No es biblico consultarlos, rezarles, ni intentar hablar con ellos. No está aprobado por Dios ninguna de estas prácticas.
Lucas 16:19-31
El rico y Lázaro
19 Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez.
20 Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquél, lleno de llagas,
21 y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas.
22 Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado.
23 Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno.
24 Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama.
25 Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado.
26 Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá.
27 Entonces le dijo: Te ruego, pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre,
28 porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento.
29 Y Abraham le dijo: A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos.
30 Él entonces dijo: No, padre Abraham; pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán.
31 Mas Abraham le dijo: Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos.
