
Antes de que nada deseo agradecer a todos aquellos que me brindan su hermandad, amistad y demas.
Quiero decir gracias a todos aquellos que creyeron que Dios podia usarnos para compartir su mensaje y confiar sus jovenes y congregacion en general para poderles ministrar.
A todos aquellos que sembraron en nuestro ministerio muchas gracias, gracias por sus aportaciones financieras, consejos, aventones, comida y sobre todo su paciencia.
Estamos con las manos en el arado esperando sembrar y cosechar lo que Dios nos ha encomendado.
Este 2009 fue un añ0 de retos y quebar limites e ideas de fe. Este 2010 sabemos que maduraremos mas en el Sr. y que tiene cosas nuevas para conquistar.
Estamos a su servicio y con la encomienda divina. Muchas Gracias.



